Reseña:
Fruto de la devoción por la uva quebranta, este pisco es la asombrosa expresión de un laborioso trabajo : uvas de cosecha tardía, doble selección de racimos y granos, mosto yema de primera prensa, fermentación natural, destilación en alambique de pot de 1200 litros, directo a 43ºGL sin correcciones y un paciente reposo de 24 meses como mínimo lo convierten en la expresión mas fiel obtenida de la uva quebranta.
No participa en concursos y se produce en pequeños lotes numerados.
Una joya es el pisco Inquebrantable. Como tal, solo se encuentra en licorerías especializadas y, en el extranjero, pagan por él lo que merece. El creador de esta obra de arte es José Moquillaza, quien nos anuncia la llegada del primer Inquebrantable mosto verde. Solo serán 380 botellas.
En Lima, solo lo venden en lugares especializados, como Vinópolis o Almendáriz, o en algún club del vino, como Dionisos, o en el VIP del duty free del aeropuerto, está en 45 dólares. En Londres, 90. El valor se explica por los rigores: desde la selección de la parcela y el trabajo con la uva –cuidamos que no ingresen ni granos rotos al lagar y hacemos una prensa muy suave y una fermentación totalmente natural–. Cuando destilamos, dejamos reposar mucho tiempo, casi dos años. Y luego viene la decisión difícil: juzgar a los hijos. Solo los sobresalientes se embotellan como Inquebrantable. El resto se queda esperando hasta que tenga otra marca o una ocasión especial. Son buenísimos, pero no son Inquebrantables.
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