EL INFAME "PISCO SOUR DE CORTESÍA”
Estuve tratando de buscar un título a este artículo, que pueda describir exactamente, lo que significa, para los amantes del Pisco y su coctelería, lo que muchos establecimientos, entre grandes y pequeños Hoteles, Restaurantes, y “huariques” han institucionalizado ya hace muchos años, como el ”jale”, a sus ofertas y promociones de hospedajes , menús, paseos y demás cuentos. Me estoy refiriendo al “pisco sour de cortesía”.
Creo que INFAME, es la palabra que mejor puede definir al “pisco sour de cortesía”.
Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, esta palabra (adj.) describe a lo que no disfruta de honra, crédito y estimación, y definitivamente esta “cortesía”, deshonra, desacredita y le quita alma, vida y corazón, al verdadero Pisco Sour, a lo mas representativo de la coctelería peruana, al cóctel, que el no saberlo hacer correctamente, le quita autenticidad a “la mano” del bartender profesional, y le quita el encanto y la alegría al bartender aficionado, al ama de casa, al jaranero y a todos los que nos sentimos orgullosos de elaborar correctamente, a mi modo de sentirlo, el cóctel más rico del mundo.
Hace mucho tiempo que llevo esta bronca dentro del sistema. Siempre he sabido que el “pisco sour de cortesía” es elaborado con el peor aguardiente de uva, y muchas veces, ni siquiera, con aguardiente de uva, si no mas bien, con una mezcla de alcoholes de todo tipo, inclusive, los no aptos para consumo humano. Lo que hace que esta “cortesía” se convierta también, en un producto “dañino”. Y dañino, no solo para la salud, sino también para lo que pueda significar el prestigio de nuestro Pisco y nuestra coctelería.
El Pisco Sour, es una explosión de sabores, aromas y sensaciones que nos hace disfrutar su mezcla a plenitud. Pero mal dosificado, ( malos aguardientes y azúcar) resulta definitivamente una “bombita atómica”, que da como resultado una “experiencia inolvidable”, de mal gusto, sobre todo para esas personas que lo toman por primera vez, y me refiero puntualmente a nuestros amigos visitantes, a los turistas, que tanto deberíamos cuidar, y que son los que llevarán las ”buenas nuevas” por el mundo.
“UN PISCO SOUR MISTER?,.. ¡NOOO!… ¡NI HABLAR!.... ¡NO WAY! Cuando me contestan así, es que ya pasaron por la experiencia del “pisco sour de cortesía”, ya nos malograron el mercado los “pirañitas del turismo”.
Y estos “pirañitas” están en todo el Perú. Acabo de llegar del Cuzco, y durante mi visita, que duró una semana, no había calle donde no me ofrecieran pisco sour gratis, y no solo en los sitios pequeños, sino que también, en los 5 estrellas se sirven los de “cortesía”, con aguardiente barato. Me pregunto, que les podría costar, a estos grandes hoteles, cobrar $5.00 más por su paquete turístico y servir un buen Pisco Sour?
Tuve la oportunidad de recorrer el territorio mexicano durante un año, a mediados de los setenta. Regresé hace tres años a disfrutar de unas vacaciones y ahora último, estuve trabajando en el DF., este año, entre diciembre y enero, y déjenme decirles que nunca encontré un sitio donde me ofrecieran Margaritas de cortesía, como parte de alguna promoción turística o para hacerme “morder el anzuelo”.
Los mexicanos cuidan el prestigio de su producto, no solo dentro de sus fronteras, sino también fuera de ellas., viendo que no lo adulteren y mucho menos que lo regalen alegremente por las calles, como cortesía barata. “Al que quiere celeste que le cueste”.
Y si nos vamos más cerquita, un poquito al sur, hacia Santiago de Chile, les diré que durante el año que viví trabajando, en una franquicia peruana de restaurantes, nunca me tope con algún local u Hotel que me ofreciera “pisco sour de cortesía”, y me refiero, por supuesto al pisco sour chileno, ese que tanto criticamos por malo. Y que al final de cuentas, resulta mas malo, el que nosotros, damos por “cortesía”.
Definitivamente, que hay lugares, en que nos ofrecerán un buen Pisco Sour de cortesía, hecho de forma honesta y con mucho orgullo, y sé de locales, que sin necesidad de ser”5 tenedores o 5 estrellas”, lo hacen de maravilla. Pero esos sitios, desgraciadamente, no son todos.
Ojalá pudiéramos hacer algo para poder desaparecer esa tendencia tan perjudicial para nuestro cóctel bandera.
Salud,
Hans Hilburg
Septiembre, 2007
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