De la selva sus cocteles

Los cócteles con espíritu selvático arrastran cierto misticismo de índole sexual. Sorbo a sorbo, dicen los amigos charapas, la belleza y el calor aumenta en cada quien ose libar sus coloridos brebajes. Es cierto, la tendencia en coctelería con los licores de la selva no lleva largo aliento. La costumbres orientales advierten que estos singulares licores como los ya famosos RC, uña de gato, siete raíces, entre los más conocidos, se beben a tanganaso puro. Acá en Lima es donde el marketing y las tendencias fusión han logrado que estos licores sellen una interesante sociedad con la alta coctelería. Poco a poco las barras en Lima están asimilando estas propuestas que marcan el espíritu de toda una región. No existe un cóctel con tendencia selvática si dentro de él no exista un licor de la zona. Todos llevan en su génesis cortezas de raíces, miel de abeja, sangre de grado y aguardiente de caña (siete raíces, chuchuhuasi, uña de gato, uvachado y el rc). El caso del licor llamado Siete Raíces es mucho más complejo, pues contiene raíces de Uña de Gato, Chuchuhuasi, Clavo Huasca, Cascarilla, Sanango, Sangre de Grado y Moruro.
Este licor es mucho más potente que el resto, ya que lleva unos 38° de alcohol. El grado alcohólico del resto de licores no sobrepasan los 25°. Debido a esto, los cócteles derivados de estos licores son en su mayoría dulzones. Es recomendable acompañarlos de una pizca de limón para bajarles de azúcar. Lo interesante es que se acomodan a los tragos directos, a los sours, aunque es recomendable prepararlos directos y con hielos, para que se puedan abrir en la copa.

Ricardo Rojas es gerente comercial del Aguajal, un restaurante de corte selvático que ya lleva en Lima un poco más de veinte años. Rojas, que también produce estos licores de modo industrial (unas 500 cajas al año), revela algunos secretos de los bebedores de la selva. “Allá en la selva la gente se hace su propio licor. Salen a la selva, sacan sus raíces y de acuerdo a sus gustos hacen sus licores, algunos los dejan macerando mas tiempo con el alcohol de caña, otros le echan frutas, todo de acuerdo al gusto. Por ello es que la coctelería en la selva prácticamente no existe, ya que todos tienen sus tragos en casa”, comenta. El Aguajal tiene sucursales en Tarapoto, en Lima cuenta con cuatro locales y un Aguajal en Londres.

No solo para la diversión sirven estos licores selváticos, muchos de ellos también tienen una función medicinal y hasta mística, como el Chuchuhuasi. Aparte de ser un reconocido afrodisíaco, en la selva se usa para curar la bronquitis, la diarrea, gripe, inflamación renal y muchas otras enfermedades más. Este licor es preferido por los chamanes para hacer sus ritos de curación. Es decir, beberse un cóctel de la selva es más que una experiencia para divertirse o pasar el rato. Es sumergirse en un mundo de costumbres milenarias, por ello cada vez que pruebe uno de estos cócteles, estamos seguros que su experiencia ya no será la misma. Recomendación: no beba más de cos copas o en nueve meses verá los resultados.

Chuchuhuasi
2.5 oz de chuchuhuasi
1.5 oz de leche evaporada
1 oz de jarabe de goma
5 cubos de hielo
Canela molida(decoración)

Sospechosa
2.5 licor de RC
1.5 de leche evaporada
Dash de jarabe de granadina
¾ jarabe de goma
5 cubos de hielo

Uva Sour
3.0 oz de uvachado
1.0 oz jarabe de goma
1.0 oz de zumo de limón
1 clara de huevo
5 cubos de hielo
Rodaja de limón(decoración)

Rompe cuero
2.5 oz de licor de RC
4.0 oz de néctar de cocona
¼ de jarabe de granadina
2 sorbetes y removedor (decoración)

 

Fuente: blogs.periodistadigital.com/entrefutbolyvinos.php/
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